aly86
publicado 19.02.2022 23:31 Derecho aly86

aspectos que intervienen en la asignación de un puesto político.

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    Contestada emersoon

    respuestas:

    respuesta:

    En el complejo entramado de la Administración los cargos políticos constituyen

    un subsistema con sus propias peculiaridades.

    Desde la visión de la estructura de personal que conforma una Administración pública cualquiera podemos referirnos a los cargos políticos como aquellos cuyo ingreso

    en la Administración no es a través de unas pruebas objetivas donde se ponga de manifiesto y se evalúen el mérito y la capacidad de los candidatos. Este sería el caso de

    los puestos funcionariales stricto sensu. La forma de provisión de los cargos de designación política se fundamenta básicamente en la confianza política. Una vez dada

    ésta, los criterios pueden oscilar en función de otros parámetros como son la militancia política, la cercanía o sintonía personal con quien les nombra (círculo

    de amistades próximo al político en cuestión), la capacidad o competencia profesional, etc. Precisamente, refiriéndonos a este último criterio, puede que no sea una

    mera coincidencia que el 78 por 100 de los directores generales de la Administración

    del Estado (el cargo de designación política que junto con los secretarios generales

    técnicos son los más próximos a los niveles funcionariales) presenten, a su vez, la condición de funcionarios; aunque este dato no sea requisito indispensable para su nombramiento (1). Por otro lado, resulta obvio que los criterios para el nombramiento,

    como cabe suponer, podrán variar en función del tipo de puesto de que se trate.

    En consecuencia, confluyen diversos criterios a la hora de proceder a realizar un

    nombramiento político determinado, predominando habitualmente entre ellos el criterio de la fidelidad al partido en el poder y sobre todo la confianza que en él deposita la persona que propone dicho nombramiento. El resultado de todo ello es una

    conjunción de cargos diversos revestidos de legitimidad (legitimidad indirecta o derivada que les ha sido traspasada por aquellos que han sido democráticamente elegidos) y con derecho a mandar. A este tenor, el problema o preocupación permanente desde los estudios referidos a las relaciones entre política y Administración es

    dónde colocar el límite inferior de los cargos de nombramiento político dentro de

    una determinada Administración pública. Si a ello añadimos la inadecuación de la

    dicotomía política-Administración para explicar la realidad que nos rodea,

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